miércoles, 15 de enero de 2014

¿Qué es el liberalismo y qué es el Estado de bienestar?

Mónica Mullor hace uso en este artículo de las palabras de Immanuel Kant para entender qué es el liberalismo y qué el (mal llamado) Estado de bienestar.







Artículo de El Instituto Independiente:
El liberalismo es la salida del hombre de su infantilidad autoculpable. La infantilidad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento, sin la guía de otro. Uno mismo es culpable de esta infantilidad ya que la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento, sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de él sin la guía de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí el lema del liberalismo.

La pereza y la cobardía son las causas de que una gran parte de los hombres permanezca, con gusto, en la infantilidad a lo largo de la vida, a pesar de que hace ya tiempo la naturaleza los liberó de la necesidad de una dirección ajena; y por eso es tan fácil para otros erigirse en sus tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un Estado que piensa por mí, me dirige espiritualmente, me prescribe la dieta, organiza la escuela de mis hijos y se responsabiliza por mi salud y mi pensión, etc., entonces no necesito esforzarme ni tengo necesidad de pensar: otro asumirá por mi tan fastidiosa tarea.
Aquellos tutores que tan bondadosamente han tomado sobre sí la tarea de supervisión se encargan luego de que el paso hacia la mayoría de edad, además de ser difícil, sea considerado peligroso para la mayoría. Después de haber entontecido a sus animales domésticos y procurado, cuidadosamente, que estas pacíficas criaturas no puedan atreverse a dar un paso sin el andador en que han sido metidos, les muestran el peligro que les amenaza si intentan caminar solos. Esa es la bondad del Estado de bienestar y nosotros su dócil rebaño.
Original
IMMANUEL KANT, Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración? (1784)
La ilustración es la salida del hombre de su infantilidad autoculpable. La infantilidad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento, sin la guía de otro. Uno mismo es culpable de esta infantilidad ya que la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento, sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de él sin la guía de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí el lema de la ilustración.
La pereza y la cobardía son las causas de que una gran parte de los hombres permanezca, con gusto, en la infantilidad a lo largo de la vida, a pesar de que hace ya tiempo la naturaleza los liberó de dirección ajena; y por eso es tan fácil para otros erigirse en sus tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un director espiritual que reemplaza mi conciencia moral, un médico que me prescribe la dieta, etc., entonces no necesito esforzarme. Si puedo pagar, no tengo necesidad de pensar: otro asumirá por mi tan fastidiosa tarea. Aquellos tutores que tan bondadosamente han tomado sobre sí la tarea de supervisión se encargan luego de que el paso hacia la mayoría de edad, además de ser difícil, sea considerado peligroso para la mayoría de los hombres (y entre ellos todo el bello sexo). Después de haber entontecido a sus animales domésticos, y procurado cuidadosamente que estas pacíficas criaturas no puedan atreverse a dar un paso sin el andador en que los han sido metidos, les muestran el peligro que les amenaza si intentan caminar solos."

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