viernes, 15 de julio de 2016

España: las cuentas no salen

Droblo analiza la situación de España, en la que las cuentas no salen en absoluto, son insostenibles, pero a las que ningún partido quiere enfrentarse irresponsablemente, solo populistamente. 


Sinceramente creo que hay que hacer un esfuerzo para no cargarnos el “estado del bienestar”, el problema es cómo hacerlo con los políticos que tenemos que no son nada realistas (o son unos mentirosos). Hay una frase de Jean-Claude Juncker que resume muy bien esta idea: “Sabemos lo que hay que hacer, pero no sabemos cómo ser reelegidos después de hacerlo”. Y es que al final son matemáticas básicas.
Hablemos de España y pongámonos en que mantenemos el déficit primario (el déficit presupuestario menos los intereses que pagamos por la deuda) al 3% como parece que  hicimos en 2015. Como el PIB español ronda el billón de euros y la deuda pública también, el cálculo es sencillo: para cubrir ese 3% (30 mil millones de desfase) emitiremos deuda (30 mil millones) y el ratio deuda/PIB seguirá igual mientras crezcamos el 3% (30 mil millones más de PIB). Es decir, que con un déficit primario al 3% y creciendo al 3% el ratio deuda/PIB seguirá en el 100%. Para reducirlo deberemos crecer más del 3% o rebajar el déficit primario por debajo del 3%, y así durante muchos años… Quizás tengamos algún ingreso extra como la privatización de Bankia o que gracias a BCE empecemos a emitir deuda en tipos negativos pero también perderemos los dividendos de Bankia y si miramos en el largo plazo, lo normal es que la factura en intereses de la deuda crezca respecto a los mínimos históricos actuales.
Prácticamente la única decisión que se tomó en épocas de expansión económica en España para crear un colchón de seguridad para cuando hubiera una crisis, nació de unos cálculos erróneos y fue el Fondo de Reserva de la Seguridad Social creado en el año 2000 por el gobierno de Aznar (aunque estaba inspirado en el Pacto de Toledo de 1995 firmado por todos los partidos) y cuyo importe fue creciendo los primeros años del siglo XXI hasta el 2011. Desde entonces no ha hecho más que descender. Digo que nació por un error de cálculo porque en el 2000 no se pensaba que hubiera una fuerte crisis económica, sino que el envejecimiento de la población y la baja natalidad harían inviables las pensiones públicas. Y se equivocaron porque no tuvieron en cuenta el fenómeno migratorio (más cotizantes) provocado por la burbuja inmobiliaria y gracias a ese error, y a esos ingresos “extraordinarios” de los años pre-crisis, tenemos esa cantidad de dinero. Imaginaos que ese espíritu de mirar hacia el futuro y de acumular en los buenos momentos para sobrellevar mejor cuando lleguen los malos fuera más común…. Qué diferente serían ahora las cosas.
El caso es que desde 2012 el Fondo de Reserva – todo invertido en deuda pública española– se está vaciando
y va a seguir así incluso si se siguen creando 500 mil empleos al año como pasó en 2015, primero porque el envejecimiento demográfico sigue su curso y segundo porque las pensiones resultan más costosas para el erario que lo que se ingresa de los sueldos de los nuevos cotizantes (más que por los bajos salarios en sí es porque muchos de los nuevos empleos creados lo son a tiempo parcial y por lo tanto los trabajadores cobran bastante menos a fin de mes, además de hacer más horas extras sin cobrar). La mayor parte de los 600 mil millones de deuda pública de más que se han creado durante esta crisis vienen de un aumento del gasto en pensiones y prestaciones de desempleo acompañado de una fuerte bajada de ingresos por la menor actividad económica con un coste en empleados públicos y estructura fijos. Por supuesto se podría recortar en subvenciones o en el aparato político pero dudo mucho que ninguno de los que ganen las próximas elecciones lo hagan cuando es más sencillo alargar la edad de jubilación (medida aprobada por PP y PSOE), recortar las pensiones (como hizo ZP) quitar pagas a los funcionarios (como hicieron ambos) o subir impuestos (como también hicieron los dos y haría UP si gobierna).
Veo difícil –aunque es posible- que con estos políticos el déficit de la Administración Central se pueda reducir más de lo que ya se ha hecho. Y en cuanto al déficit autonómico, las principales partidas de gasto son sanidad y educación así que ahí también es muy complicado –aunque algo se podrá seguro- recortar más. Por supuesto hay muchos costes que se podrían ahorrar y que juntos sumarían una gran cantidad pero las partidas principales son esas. El gasto público español, en una sociedad que ya ha sufrido duros recortes, es más de 100 mil millones de € superior al de hace 10 años. Lo ideal sería que los ingresos subieran de tal forma que el gasto se pudiera mantener pero hay un dato demoledor y es que el gasto actual es superior al nivel de ingresos de 2007 cuando la economía estaba burbujeada y había varios millones más de empleados. Eso es inviable. Muchos dirán que esto se solucionará elevando impuestos pero primero, eso ya se ha hecho y no ha funcionado y segundo, subir impuestos reduce el crecimiento (es más bien al contrario, bajarlos hace subir el PIB como le ha pasado a Irlanda) y necesitamos que el PIB aumente. Pero hay un factor más, antes de 2 años se habrá vaciado el Fondo de Reserva de la Seguridad Social luego para cubrir esos gastos habrá que recaudar varios miles de millones cada año (ya hemos visto arriba que en 2015 a pesar de crecer más del 3% y crear medio millón de puestos de trabajo necesitamos más de 11 mil millones) con nuevos impuestos –sorprendentemente un partido político (el PSOE) hasta lo ha reconocido en plena pre-campaña- ya que de alguna parte tendrán que salir esos fondos para nuestros pensionistas.
Resumiendo, necesitamos o crecer mucho o recortar mucho o ambas cosas a la vez  durante varios años seguidos para no aumentar (reducir significativamente casi sería un sueño) el ratio deuda pública/PIB que actualmente ya supera el 100%. Por supuesto yo estoy a favor de impulsar políticas de crecimiento y de recortar donde se debe pero tengo muchas dudas tanto de que el próximo gobierno lo vaya a hacer –sea del color que sea- como de que sea suficiente ya que las crisis internacionales son cíclicas y mucho me temo que toca una pronto por lo que el contexto no va a ayudar a que crezcamos lo suficiente el tiempo necesario.

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