jueves, 14 de diciembre de 2017

No mataron a una persona, ejecutaron a un facha

Juan Soto analiza el asesinato ideológico de Víctor Laínez en tono irónico, aunque siguiendo los argumentos esgrimidos en las redes sociales. 

Artículo de El Confidencial: 
Foto: Víctor Laínez, de 55 años, falleció de un golpe en la cabeza. (Atlas)Víctor Laínez, de 55 años, falleció de un golpe en la cabeza. (Atlas)
Descansen los jueces, quede libre el sospechoso, todo el mundo tranquilo. Lo que parecía el homicidio de un hombre con unos tirantes patrióticos era, en realidad, la muerte de un simple facha. No hay de qué preocuparse. El facha está muerto y los tirantes serán incinerados. Hoy la sociedad está un paso más cerca de la perfección, porque el único facha bueno es el facha muerto. Así lo ve, al menos, una parte del jurado de las redes.
Prueba de que no han matado a una persona, sino que nos han liberado de un facha, es que los vigilantes de la moral se mantienen en silencio o siembran las dudas sobre los motivos del ajusticiamiento. Tranquiliza constatar que, los mismos que alertan a la sociedad desde sus teléfonos móviles cuando una banda de neonazis ronda por la calle, permanecen ahora instalados en el silencio. Que cada bando cuente sus víctimas, sus heridos y sus insultados.
Es bien sabido que existen distintas categorías de personas, y que cada cual ha de ser juzgado según sus ideas. Hay personas con ideas nefastas y personas con ideas celestiales. Hay personas con alma y personas con un poquito menos de alma, como decía mi bisabuela de los negros, je je, no pasa nada porque eran otros tiempos. El caso:estamos nosotros y están, enfrente siempre, los fachas. Y luego está la gente, que es lo que queda cuando matamos a todos los fachas.
Para nosotros siempre hay un atenuante. Los fachas, en cambio, tienen la culpa de todo lo que les pase. Si nosotros cometemos un crimen será siempre un simple error, un desliz, un traspié. Si el hecho es grave, la culpa será de la sociedad, que no nos dejó ninguna alternativa. En cambio, si el criminal es el facha, tendrá suerte si lo coge la Policía antes que nosotros. ¿Cómo confiar en la Policía? No los juzgan nunca con severidad. Si eres facha, te libras. Luego hay que aplicar la justicia callejera.
Al facha siempre lo matan porque el facha iba provocando. Respecto a la provocación, aquí una prueba. Si nosotros llevamos, por ejemplo, una camiseta del PCUS, hay que admirarnos y cedernos el paso, porque estamos demostrando tener las ideas correctas, por mucho que la camiseta haya sido fabricada en Camboya por niñas esclavas. En cambio, si es el facha el que lleva puestos, por ejemplo, unos tirantes patrióticos, ya ha sembrado la semilla de la discordia. Sus ideas retrógradas nos otorgan el derecho de insultarles. Si se enfadan y nos insultan a nosotros, podemos llegar a las manos. Ellos se lo han buscado. Por fachas.
Es urgente exterminarlos a todos. Empiezan a ser demasiados. Cortar por lo sano esta epidemia es un deber ciudadano. La eugenesia permitirá que la sociedad avance ocho siglos a la velocidad de la luz. Toda violencia está justificada si es contra los fachas, porque los violentos son siempre ellos y nunca nosotros.
Sin embargo, los medios manipuladores se ha puesto a favor de los fachas. Los 'periolistos' han dicho muchas mentiras. Por ejemplo, que el facha fue golpeado en la cabeza con un objeto contundente. Falso, porque todos sabemos que si le pegas en la cabeza a un facha no le pasa nada, porque no la usan. Es como pegar a un saco de arena. Para matar a un facha hay que dispararle en el corazón con una bala de plata.
Sin embargo, el estado policial quiere echar la culpa a un joven valeroso, que además era un amante de las bicicletas. Aquí hay un dato importantísimo, porque el facha pertenecía a una cofradía de moteros. Es decir: se dedicaba a contaminar el medioambiente, pero el que irá a la cárcel es un pobre ciclista. Prueba de que la justicia está corrompida, de que los jueces trabajan a sueldo de las corporaciones ultracontaminantes.
Así que no penséis ni un segundo más en esto. Quizás sea un episodio desagradable, en fin, matar es malo y eso, pero hay que pensar en los fines y descuidar los métodos. Si queremos una sociedad sin fachas es un poco tarde para medidas paliativas. Hay que cortar por lo sano. De esta forma, las ideas correctas estarán por siempre en el trono supremo de la sociedad.
*Artículo escrito después de pasar unas horas leyendo perfiles que justifican el homicidio de un hombre en Zaragoza. Descanse en paz.

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